El Reto: Vender un seguro de motos en un mercado donde el usuario suele ser optimista por naturaleza o percibe el seguro como un gasto innecesario. El desafío era ilustrar el riesgo sin recurrir al miedo paralizante o al tono trágico tradicional de las aseguradoras, logrando que el motociclista se sintiera comprendido en su día a día y no simplemente "asustado".
La Solución: Personificamos la vulnerabilidad del conductor a través del "terror" cotidiano: la falla mecánica en el momento más inoportuno. Bajo el concepto estratégico “Evitá el terror de quedarte a gamba”, bajamos el seguro de su pedestal corporativo y lo pusimos a nivel de la calle. Utilizamos el humor y el código local para validar una verdad universal del nicho: nada da más miedo que la moto te deje tirado. Así, la prevención dejó de ser una obligación administrativa para convertirse en un acto de astucia y "coraje" urbano.
La Voz de Marca: Cruda, directa y cómplice. Un tono que domina el lenguaje de la calle y que utiliza la ironía para generar alivio. Es una voz que no suena a vendedor de pólizas, sino a ese amigo experto que sabe exactamente qué es lo que te quita el sueño cuando estás sobre dos ruedas.
Creativo Sr: Julio Gómez Guerrero - Agencia: Di Paola - Argentina